El tercer día fuimos a pasar el día a Covadonga. A pesar de que en la subida se nos plantaron varias vacas por delante, la destreza de Imanol, conductor del autobús, hizo que pudiéramos llegar a los lagos de Enol y Ercina sin ningún problema y enteros. Una vez arriba, sacamos fotos, tomamos varias cervezas (sin alcohol) y bajamos a comer a Covadonga. Hizo un día soleado y estupendo. ¡Cómo de bien nos lo sabemos montar!
"El fracaso derrota a los perderdores e inspira a los ganadores"
No hay comentarios:
Publicar un comentario